En el marketing, al igual en otros campos, no hay fórmulas mágicas, y las que son ideales para unos despachos, quizás no lo sean tanto para otros. Sí se puede hablar de tendencias en auge, o de fórmulas que estadísticamente funcionan mejor, pero no más. En todo caso, cada organización deberá centrarse en sus propios clientes o en los que quiere captar y ver qué puede funcionar mejor con ellos. A medida que los clientes vayan cambiando la forma de comportarse, los despachos y los equipos de marketing deberán adaptarse a ellos.